14 November, 2008

NEFERNEFERNEFER

He abierto varias puertas y todas se han cerrado en mi cara, he mirado por la cerradura de mi alma a mi alma, he puesto todo en su lugar y lo he vuelto a desordenar todo, he caído hasta el final del hoyo, al último rincón del rincón más remoto, más lejano y más oscuro; y he salido de mí, de ti, del futuro y del pasado, he buscado tus brazos en los míos, tu beso en el mío y sólo he encontrado fantasmas y duendecitos de cartón que me asustan ingenuamente.
Tu voz es un río y yo soy el mar encrespado y salvaje que te devora sin piedad, yo soy tu mar; entra sin temor, regálame tu mano blanca, tu mano perfecta, tu mano virgen, ponla en las mías, y deja que te lleve a mi reino de versos y desastres. Ya sé que no lo merezco, que no soy diablo ni dios ni nada, que el mundo me traga con su dentadura de fuego, con su garganta de siglos, con su misterio palpitante. He caído al mundo, al charco pestilente de esta sociedad que sabe a carajo y aquí te espero; te ofrezco el final del cuento, el inicio de la canción, un segundo real, una milésima de paz, de verdad, te ofrezco mi vida con cinta de regalo en papel couchet y un ramo de amapolas y geranios, un puñado de girasoles en la oreja de van gohg, te ofrezco mi luz, mi oscuridad; un beso eterno y una caricia final y perfecta, mis días tristes, mis noches solas.
Ya no habrá besos inconclusos ni miradas esquivas, ahora todo será más extraño y tranquilo porque yo estoy muerto en una clepsidra sumergida en el mar; desde allí alzo mi voz, descubro la palabra, enciendo la llama y crepita la hoguera de nuestro amor, estalla en bombardas de neón, en juegos pirotécnicos sobre el mar y mi estallido te alcanza, te está matando, me está matando, nos mata. Dame tu vida y deja que te lleve en el bolsillo derecho de mi pantalón hasta el final del túnel... Mira! Hay una luz!
Entrégame tu mano y formemos un hogar, un hogar apacible, un hogar con un escritorio amarillo, una ventana grande, un jardín donde jueguen nuestros hijos, y un jacuzzi donde hagamos el amor sumergidos en flores y aromas exóticos; déjame morir por ti, gritarte los cantos sagrados que me animan, estrellarte el corazón y arrancarte de los labios mariposa del amor, la sangre que arde en mi cerebro y que es la misma que encontré como lava de un volcán depositada en tu interior, y esperando la explosión que para nosotros ya llegó.

12 November, 2008

EL FARO DE PUCUSANA

Una mañana se escuchó una gran explosión que provenía de lo más alto de la isla Galápagos; una nube apareció de pronto sobre el lugar donde antes se encontraba el faro; luego aquella nube fue disipándose mientras las gaviotas volaban asustadas en distintas direcciones. El desconcierto fue general cuando un olor a pólvora quemada se expandió sobre la playa, impregnando el ambiente, antes fresco, de un aire irrespirable: el Patrón de Pucusana había desaparecido.
Hoy, aquel faro ya no está. Pero aún recuerdo cuando abrumado por algún problema bajaba muy de noche al malecón, me sentaba en una banca frente al mar y acompañado del remanso de las olas miraba el tambalear de las embarcaciones pesqueras bajo la luz del faro que giraba sobre mí; así olvidaba mis problemas mayores y mi mente se llenaba de imágenes felices y recuerdos alegres de mi niñez.
¡Ah! Bostezaba sin temor a que alguien pueda escucharme. ¿Qué paz es ésta que no puedo explicarme! Me preguntaba. ¿Qué sentimientos me invaden en esta hora infinita y por qué aquella luz monótona me acongoja el alma y llena de sueños el pensamiento? Y al instante parecía responderme con una voz potente y compasiva, el faro. ¡Oh! ¡Amigo mío! ¡Soy la esperanza que cae sobre vosotros! ¡La luz amiga que esclarece vuestros días oscuros y el amigo que nunca te fallará! Luego alzaba la vista y miraba la luz destellante del faro y cómo su brazo luminoso giraba sobre la bahía iluminando todo cuanto tocaba. Aquella luz me hipnotizaba con su recorrido incesante sobre el mar de Pucusana; entonces una paz extraña abrazaba mi alma. En ese momento el tiempo parecía detenerse, y todo lo que antes bailaba al son del mar o de las estrellas, de pronto, como una fotografía, perdía movimiento y sólo yo podía moverme.
En ese lapso era feliz…
Cuando despertaba de ese letargo involuntario, regresaba a mi hogar invadido por una fuerza extraña que me impulsaba a volver lo antes posible para perdonar las ofensas y los agravios de que había sido objeto; y así lo hacía, al regresar con los míos, que siempre esperaban mi retorno en el sillón de la sala, sin pronunciar una palabra acudían a mi abrazo y juntos rompíamos a llorar en perfecta sincronía como si lo hubiéramos ensayado antes, balbuceando justificaciones innecesarias y culpabilizándonos de todo lo sucedido.
…En su lugar pusieron un faro pequeño y oscuro; pero éste es un extranjero insomne en el reino sagrado de mis recuerdos infantiles.

02 November, 2008

BLINDNESS: "Ensayo sobre la ceguera"

Una palabra dice más que mil imágenes. El film Ceguera del director brasileño Fernando Meirelles (El jardinero fiel, Ciudad de Dios), basado en la novela Ensayo sobre la ceguera del portugués José Saramago, es tan fiel a la obra del Nobel de literatura, que peca de ingenua y circunspecta; más allá de las excelentes actuaciones de Gael García, Danny Glover y Julianne Moore, y de algunos momentos bien logrados como el encuentro del primer ciego con su esposa guiados por el sonido de sus voces; la cinta nos abandona a merced de la imaginación (y así debe ser) dejándonos hondos vacíos que sólo la pluma aguda de Saramago colma en el libro; se mantiene sumergida en la leche espesa de la novela, no logra despojarse en ningún instante de ésta, no aporta nada nuevo a la historia y más bien empobrese las escenas que nosotros, los que tuvimos la mala idea de leerla antes de ver la película, guardábamos en la memoria. El libro nos deja un torrente apocalíctico de sensaciones y pensamientos reveladores que la película no sabe compensar.
La novela me lo sugirió un compañero de clases, me comentó que era fascinante y que después de leerla se convenció de que no era la lengua lo que nos separaba del animal, sino la visión. Los días siguientes a esa conversación conseguir el libro se convirtió en una de mis prioridades literarias más inmediatas, afortunadamente a los pocos días lo conseguí y devoré en menos de una semana.
Aunque debo confesar que me parecía poco probable familiarisarme con alguno de los personajes descritos en la obra, precisamente por su condición de invidentes, después de la segunda página la lectura me había capturado, estaba inmerso en ella y quería intervenir en el desarrollo de las situaciones y aportar soluciones a los problemas surgidos, a mitad del texto era el mejor amigo del doctor, después fui amante de la prostituta, luego odiaba a todo el pabellón tres, casi al final yo era el viejo mendigo que no quería recuperar la visión, y al terminar la lectura era yo y no la esposa del doctor quien nunca se quedó ciego.
José Saramago, nos saca de contexto y nos pone en un país civilizado cualquiera, donde la pérdida de la visión a raíz de una epidemia de ceguera, trasluce nuestro lado animal e incivilizado y por, otro lado, la lucha milenaria por el poder entre el bien representado por los ciegos "cultos" y el mal, por los ciegos "incultos", evidencian la necesidad inherente que tenemos los humanos por juntarnos con quienes más se nos parecen y seguir a un líder sea éste bueno o malo hasta el sacrificio.
Ensayo sobre la ceguera, es una obra fascinante, donde la idea de la deshumanización del hombre civilizado a partir de la perdida de uno de los sentidos (quizá el más humano de todos) nos hace caer en un proceso acelerado de animalización que descubre nuestras más bajas pasiones, también es interesante observar cómo la muerte de un desconocido nos es tan indiferente y cómo las personas tienden ajuntarse de acuerdo a su grado de cultura; por otro lado, el poder que tiene el autor para expresar por medio de la palabra escrita los pensamientos de los personajes es un arma poderosísima que ninguna imagen puede reproducir, estas construcciones literarias hacen que en nuestras mentes se vaya dibujando la historia en combinación con nuestras propias experiencias, y así, creamos, cada uno de los lectores, una original película irreproducible.

21 April, 2008

ELLA SONRIÓ

Cogí en un puño mis temores y me acerqué. Traía en el estómago un par de huevos crudos, un plátano de la isla y una taza de quinua con soya que compré en el kiosco de la esquina.

Ya no tenía hambre.

En mi cabeza repetía un parlamento que había preparado la noche anterior, bastante original y algo seductor.

Caminaba en dirección a ella y ella en dirección a mí; mis pasos eran firmes y mi andar rítmico y equilibrado.

Sabía que ella me miraba. No obstante, fingía casualidad y desinterés como si su cercanía no fuera de mi importancia.

Los tacos de mis botas sonaban como truenos en el desierto.

En mi mochila llevaba cuadernos flacos y libros locos; sin embargo, parecía pesarme más de lo normal la mochila.

Con cada paso que me acercaba a ella, mi mente se blanqueaba; era extraño, pero sentía que no podía dominar mis movimientos, mi andar entorpecía y mi mirada vacilaba ridícula y nerviosa.

Y cuando la tuve frente a mí, enmudecí.

Me miró un segundo y en sus ojos vi la tarde que moría.

Ahora qué le digo. Pensé. Y ella sonrió...

Su cabello negro ondulábase en el viento con libertad...

10 April, 2008

INSTANTES

Enmudecí tu voz
con mis mentiras,
exhalé tu sonrisa en
argollas de humo con
sabor a nicotina
y me bebí tu amor en
copas de ron y besos de látex,
porque tu sombra aún
no termina de
pasar en la mañana.

AUSENCIA

No cantan las alondras en el cielo de la sierra
ni se acerca candenciosa la orilla de la playa
no sabe la lluvia que el otoño es misterioso
ni suceden los milagros en los pueblos olvidados.
No destellan las estrellas en las palmas de mis manos
ni los niños juguetean en la sonrisa de los viejos...

...nada gira cuando te vas.

10 March, 2007

Anatomía de un Suicidio...

Han pasado cuatro años desde aquel día cuando recibí esa llamada en la que me decían que había ganado el concurso nacional de cuentos; recuerdo que me molesté porque mis amigos se enterarían de que escribo y sobre todo porque leerían mis escritos, mi madre me felicitó, mis hermanas dejaron de creer que escribía huevadas y mi enamorada estaba orgullosa de mí, las huevadas que escribía comenzaron a tener sentido para todo el mundo; ya no era un vago de mierda como decían en casa, ahora era un artista.
No recuerdo todos los premios que me dieron; pero sí recuerdo que ese día me sirvieron en plato hondo y me prepararon limonada heladita, todos querían que les cuente mi cuento, mi abuelo vino a casa, y después de felicitarme me obsequió una pluma y un libro de poemas de amor que me dedicó; tomaron cerveza para festejar, bailaron, cantaron, lloraron; en fin, la familia estaba feliz. Mi madre recordó que yo siempre había tenido afición por las letras, incluso desde la primaria, cuando una vez escribí una carta dirigida a mi profesor, supuestamente de mi madre, contando los motivos trágicos de mi ausencia; después de aquella carta el profesor fue a mi casa con todos mis compañeros de aula para rezar por la salud de mi madre y para consolarme en mi desdicha; mi madre los recibió en la puerta sorprendida y a mí me dio una "tanda" por mentiroso; sin embargo, ahora, aquel recuerdo era la causa de alegría y nostalgia para todos.
Ayer por la noche volví a leer mi cuento, y como la vez en que lo escribí, lloré; ahora estoy recordando esos momentos, después de ese cuento no volví a escribir nada; dentro de unas horas saldré a caminar como todos los días. Tal vez hoy pueda dormir.

12 February, 2007

ISABEL Y JUAQUÍN

Caminando por la calle yo te vi, no sabía que llevabas mil problemas por resolver y sólo un sueño cumplido, por eso me acerqué sin saber que podría lastimarte más que aliviarte, te dije si podía acompañarte, me contestaste que sí, que qué habría de malo en eso, y me presenté. No te gustó mi nombre, lo descubrí en tu gesto, para ser más exacto, lo dscubrí en tus cejas; en cambio tu nombre sonaba a luz de luna llena en cielo estrellado, te dije que tenías un bello nombre pero no me creíste, pensaste que era un cumplido protocolar y sonreíste tristemente. Hablamos de muchas cosas más, y descubrimos que éramos parecidos, que sangrabamos por la misma herida y que la esperanza es mierda a colores como dice Daniel; y nuevamente sonreíste porque esa canción al igual que para mí era una de tus preferidas; sonreísmos juntos y nos fuimos en silencio, caminando sin saber a dónde, ninguno de los dos quiso decir que era tarde, que estábamos perdiendo el camino y que la noche era fría o que el hambre nos hacía sonar las tripas; ninguno quiso decir "adiós".
Todo pasó tan deprisa que casi si puedo recordar que es lo que pasó y cómo pasó. Te tomé de las manos en una esquina, me miraste con tus ojos color caramelo, no te dije nada porque no era necesario y te besé, me abrazaste con tanta fuerza que descubrí en tu abrazo tu dolor de niña sin amor, de madre sola, tu dolor de mujer engañada, eras un coyote en el desierto, te parecías tanto a mí, retrocedimos abrazados, besándonos, las luces del semáforo y el sonido de los claxon eran luceros en el cielo y melodías de amor. No vimos nada, el doctor dijo que no sentiste nada, yo tampoco siento nada desde entonces.
La semana pasada escribí tu nombre en una pared, hoy estoy frente a esa pared, no sé cómo llegué hasta aquí ni tampoco sé quién escribió el mío más abajo, a veces tengo pensamientos locos...

20 January, 2007

SOY UN FARSANTE

Soy un farsante; amo a Vallejo pero odio la poesía; lloro con el requiem de Mozart pero me gusta escuchar reggaetón; tengo varios poemas, unos cuentos y una novela escritos pero odio escribir en prosa y en verso; me gusta escuchar los poemas recitados pero nunca voy a un recital poético; sueño con el arte pero no quiero ser artista...

07 January, 2007

CUANDO ESCRIBO...


Empezar a escribir es lo más complicado del acto de escribir, pensar con qué palabra vamos ha empezar nuestros escritos, con qué frase iniciaremos nuestro relato, qué diremos al empezar, es fastidioso pensar en todo eso y considero que a la vez es también una pérdida de tiempo; por eso yo no me preocupo en cómo iniciar mi escrito, yo escribo nomás, así de frente, lo que sea, lo que me salga, lo que en ese momento siento, lo que me dicte el pensamiento; a veces salen frases una tras otra como un vendaval de palabras, como si alguien me las estuviera dictando desde algún lugar cercano, casi desde mi interior, y otras veces no sale nada, o salen una que otra palabrita o frase después de cierto tiempo, entonces el hecho de escribir se torna lento y cansado, pero nunca aburrido; mas yo no me preocupo si no salen, porque sé que en cualquier momento, entre la página y yo, vendrán las palabras ya sea a borbotones o a cuentagotas, pero vendrán; y si tardan mucho entonces me voy, cierro mi cuaderno y entiendo que hoy no es un buen día para escribir; y así, con la mayor naturalidad del mundo y sin complicarme la vida, me voy.

Por otro lado, la página es una tentación exquisita: quiero llenarla al instante, quiero que de una vez esté llena de palabras que yo he escrito, y quiero que estas palabras construyan la historia que me gustaría leer sobre mí o sobre lo que me interesa saber; y cuando estoy sólo yo y la página, nadie puede joderme, nadie, porque cuando escribo desaparezco, me voy a otro lugar donde sólo yo existo; es decir yo y la página; en esos instantes no hago caso a nadie, ni a mi madre que quiere que tome la sopa, ni a mi hermana que quiere que vea la película con ella, ni a mis amigos que quieren salir a huevear ni a karina que quiere que simplemente le haga caso, ella es más insistente y agresiva que el resto, me tira almohadasos cuando estoy en plena creación, me jala de los pelos, pone música a todo volumen, grita, se trepa de mi cuello, en fin, pero a mí nada puede distraerme; la otra vez se desnudó en frente de mí, sabe que esa es mi parte débil; se puso a atacar a mi otra cabeza, porque nosotros los hombres tenemos dos cabezas y las dos tienen poder sobre nosotros, pero he descubierto que la de arriba es más poderosa; porque ella, con todo y su exquisita desnudes, tampoco existe cuando escribo.

Cuando escribo nada importa, sólo el acto de escribir, nada existe sólo mi hoja en blanco, nada suena sólo el teclado, nada distrae mi mirada sólo las letras y el papel, nada, absolutamente nada existe cuando escribo, todo desaparece todo deja de ser, las luces se apagan, la música calla, el instante se detiene, y yo sólo escribo y escribo hasta que se agoten las palabras en mi cabeza o hasta que se tornen insensatas o hasta que se termine la historia, además sólo a mí me interesa lo que escribo, nunca a nadie excepto a mí le ha interesado lo que escribo, mi madre dice que escribo huevadas nomás, que pierdo el tiempo y que por eso no como y tengo insomnio, y que por eso también soy depresivo y flaco; mi madre es muy sabia; mis hermanas me miran como un ser extraño, me temen; y Karina siempre ha pensado que en vez de escribir debo salir con ella e ir de compras por allí, cosa que también hago, para cumplir con el papel de enamorado que me toca, pero esto lo hago, lógicamente, después de escribir.